jueves, 27 de septiembre de 2012

UN CUENTO CONTEMPORÁNEO


Moonrise Kingdom
Wes Anderson
2012 
 


Wes Anderson se supera a sí mismo encontrando el equilibrio entre el preciosismo de la imagen y la sensibilidad de la historia.
Dos niños se escapan de sus familias, involucrando en su aventura a todos los que les rodean. Un viaje de descubrimientos donde recordamos que la niñez no se trata sólo de inocencia y juegos infantiles, es una etapa donde se enfrenta a la hostilidad del mayor y la poca inteligencia de aquellos que ya “maduraron”.
Wes Anderson le supo agregar pequeñas sombras a una historia que al igual que “Donde viven los monstros” no es apta para niños. O más bien, no son ellos los que necesitan recordar el significado de libertad.
Todo está fríamente pensado y calculado: la cámara se moviliza trazando líneas sobre los movimientos coordinados de los personajes, haciendo barridos rápidos y marcando acentos para darle ritmo al montaje. La película está cuidadosamente escrita como una sinfonía donde los instrumentos se van sumando con total claridad. Sin embargo, esta frialdad en la ejecución no le quita calidez a la historia, donde los personajes impávidos de Anderson encuentran el molde perfecto en un par de niños desencajados a su sociedad.
Wes Anderson mantiene un estilo fiel a sí mismo, pero mucho más depurado en el guión, dándole sentido a la composición perfecta del plano.
Esta especie de mundo mágico que intenta crear en cada una de sus películas encuentra reciprocidad con los sueños infantiles de ambos protagonistas. “Moonrise Kingdom” es una rareza como todas las películas de Anderson y, junto a “Fantastic Mr. Fox” se elevan como las mejores dentro de una carrera irregular pero con estilo.  
 

lunes, 24 de septiembre de 2012

SOBREVIVIR A LA COMUNIDAD


La Comunidad
Álex de la Iglesia
2000



Ya estamos acostumbrados a los mutantes de Álex de la Iglesia, y de no ser así, simplemente no sería él. Historias que van saltando de un género a otro, impregnándose de brazos y piernas ajenas que dan forma o “deforman” a una criatura fácilmente identificable. Son tragedias envueltas en humor, en donde los personajes son casi dibujados como una caricatura que intentan parecer reales.

“La Comunidad” obedece al estilo clásico de Álex de la Iglesia. Una película que habla sobre la codicia en términos del director español, o sea, con un argumento atractivo: Carmen Maura, que interpreta a una mujer que trabaja en una agencia inmobiliaria, encuentra 300 millones ocultos en el piso de un anciano. El objetivo de la protagonista está centrado en irse del edificio con todo el botín en su poder, cosa que a la comunidad no le hará mucha gracia.

La historia crece en los momentos de tensión, donde el suspenso se maneja de manera inteligente para realzar la intensidad dramática. Mencionar en este punto la escena donde llegan los policías al edificio. Pero a pesar de la tensión creada con los diferentes personajes, la película no llega a sorprender en su totalidad… Desde el comienzo son evidentes las intenciones de la comunidad y cuáles serán los posibles problemas que deberá enfrentar la protagonista. Previsible en la trama, pero buena intriga. Lo cual me resulta bastante paradójico ya que reconozco la intriga a pesar de ser indudables los futuros giros de la historia.

Con momentos bien logrados en la comedia, los que van logrando matizar la violencia manifiesta de “La Comunidad” (una buena fórmula para no pintar de drama lo que pretende ser comedia negra), se puede disfrutar e incluso soltar varias carcajadas. Sin embargo siento que la historia va de más a menos, ya que por el final, la travesía de Julia (Carmen Maura) se transforma en un periplo interminable. Lo que antes estuvo exquisitamente manejado, explota para darle paso a la ambición humana en un lenguaje hiperbólico, alargando una situación que por algunos momentos pierde el sentido.

Tampoco se nota un cariño por los personajes, simplemente están ahí, actuando como autómatas ante sus impulsos. La mayoría de los personajes son planos, no estoy afirmando que esto sea algo negativo, sino que al darnos cuenta de la similitud en las intenciones de cada uno de ellos no importa quién prevalezca o no, ya que nunca se intentó crear un lazo con ellos más que exponer una seguidilla de acciones. Finalmente “La Comunidad” intenta construir una selva urbana donde el más inteligente es el que sobrevive, convirtiendo a los más fuertes en presas de su primitivismo. Tan salvaje se torna el relato de Alex de la Iglesia, que la historia se va de las manos en un intento desesperado y fallido por sorprender.

Y bueno, no puedo terminar este post sin reconocer la increíble actuación de Carmen Maura, que a ratos sostiene todo el contenido de la narración. 

jueves, 20 de septiembre de 2012

UN GRITO EN LA OSCURIDAD


Dancer in the Dark
Lars Von Trier
2000


Aunque no he tenido la posibilidad de visionar el trabajo completo de Lars Von Trier, sí puedo afirmar que cada vez que me he enfrentado a alguno de sus trabajos he visto algo diferente, un continuo esfuerzo por alejarse de los convencionalismos y de aportar elementos novedosos a la historia. Partiendo desde esa premisa, hace pocos he visto “Dancer in the Dark” y mi opinión permaneció intacta.

Cuando no podía tomar en serio al género musical en el cine, viene este tipo y presenta un drama lleno de genio y justificación. Porque uno de sus personajes dice algo más o menos así: “nunca he entendido muy bien los musicales, de repente se ponen a bailar y a cantar”… Y es un razonamiento lógico cuando se presenta una ficción contextualizada en el “mundo real”: un drama. Musicales de ese tipo tenemos muchos. Y si uno lo piensa en frío, dejando de lado la complicidad que debe adoptar el espectador al presenciar una película de cualquier tipo, es bastante extraño que de repente un grupo de personas que “no se habían puesto de acuerdo”, comiencen a bailar y a cantar de forma coordinada. Con momentos donde un personaje aparece en un lugar, y mágicamente en el siguiente plano, aparece en otro totalmente distanciado.

Entonces, para los que no se convencen por el alto nivel de complicidad que demanda un musical, no se preocupen en esta… Es un musical justificado, porque todas las escenas que pertenecen al género son enmarcadas en las ensoñaciones que tiene la protagonista, sumándole verosimilitud a la historia y sacándole provecho al histrionismo y talento de Bjork, quien simplemente se alborota cuando le toca bailar y cantar. La película logra por momentos juegos ingeniosos con la trama mediante el recurso del musical.

Fuera de estos aspectos formales, la historia conmueve desde el comienzo. Bjork interpreta a Selma, un inmigrante checoslovaca que trabaja en una fábrica en Estados Unidos. Es una madre esforzada que está quedando ciega y ese mismo futuro le depara a su hijo pequeño. Todo el trabajo que “a ciegas” logra realizar, está enfocado en juntar dinero para la costosa operación que puede salvarle la vista a su hijo. Una historia centrada en el personaje de Bjork, pero que fue construido con tanta lucidez que es capaz de ser solidario con todos los demás personajes. “Dancer in the Dark” es un película donde todos se lucen. Un desplante maravilloso donde no nos contentamos de ver tanta injusticia, pero sí de contemplar una muestra de cine posmoderno de gran calidad. Porque la bondad no existiría sin confrontación y eso es lo bello de “Dancer in the Dark”: la lucha benevolente e incansable de Selma, mezclado con el género musical en los sueños de día de la misma protagonista.

El pueblo no parece tocado por el tiempo… Completamente atemporal y contingente “Dancer in the Dark” es un grito desgarrador que traspasa años y décadas, un grito tan inigualable como los de Bjork. Una tragedia bien compuesta, que parte como un drama, pero repentinamente deja a la vista su naturaleza oscura: una naturaleza humana.

“Dancer in the Dark” pertenece a la trilogía “Corazón dorado” del director danés, que tiene como protagonistas a mujeres que deben realizar un gran sacrificio. La completan “Los idiotas” y “Breaking the waves”.