Nazarín
Luis Buñuel
1959
Y para seguir en onda con el catolicismo...
Si Jesús viniese
nuevamente a la tierra (suponiendo que la historia supere a la ficción),
nuevamente sería rechazado. Es que los valores y enseñanzas no se le dan fácil
a las personas, es que generalmente la historia es cíclica y es que,
generalmente tenemos muy mala memoria. Pero por sobre todo, la bondad total
casi siempre se da en un individuo cada mil millones de personas.
Es una rara
enfermedad la bondad. Quizá por eso queramos erradicarla cuanto antes sea
posible, ya que muchas veces puede actuar como una plaga. En esos casos lo más
adecuado es catalogarla como locura.
Nazarino, o el
padre Nazarino padece de esta enfermedad. Nadie lo comprende. Un sacerdote que
vive en la austeridad, entre los suyos (o por lo menos así lo considera él). La
pobreza no es su problema cuando su espíritu esta dichoso. Si alguien le pide
él se lo da: dinero, cobijo, consejo… La encarnación de todo el valor cristiano
que durante dos mil años se viene pregonando.
Una visión realista
de la religión. Aquella visión supersticiosa, perniciosa y contradictoria.
Injusta para aquellos (los menos) que predican con fe.
Pero la religión es
una cuestión cultural. Inamovible de nuestros cimientos valóricos. Una película
para los hipócritas, para la señora y el caballero, para los que se lavan las
manos y para los que lavan los pies. Para él que da una piña de limosna
pensando que sólo con la mente podrá abrirla y comer su contenido.




