lunes, 6 de enero de 2014

ONLY GOD FORGIVES: SIN PERDÓN



Cuando se estrenó Drive en el 2011 rápidamente se posicionó, sin lugar a dudas, como una de las mejores de aquel año. Es que muchos aún no podemos olvidar sus frenéticos minutos finales, precisos y agudos. Entonces, la noticia de que se vendría un nuevo trabajo del realizador danés, no sólo creó las expectativas de que íbamos a tener algo parecido a Drive, partiendo de que compartían el mismo actor como protagonista, sino que, indudablemente, podríamos enfrentarnos a un trabajo más elaborado y más exquisito que lo realizado anteriormente por Nicolas Winding Refn… Only God Forgives llegaba con la promesa de su antecesora, aunque estuvo muy lejos de alcanzarla.

Ryan Gosling interpreta a Julian, un fugitivo que vive en Bangkok y lleva un club de muay thai que le sirve como tapadera para vender drogas. Una noche, su hermano mayor Billy, viola y asesina a una joven prostituta. Producto de esta acción, él también será asesinado por el padre de la chica. La madre de ambos viaja a Tailandia y le recalca a Julian su deber de venganza, que involucra directamente a Chang, un policía retirado con aires de justiciero.        

Only God Forgives es una producción francesa, escrita y dirigida por un danés, hablada en gran parte en inglés, cuya trama transcurre en un país asiático. Pero la multiculturalidad es lo que menos resalta del filme, enfocándose principalmente en el retrato preciosista y a la vez violento, de los barrios clandestinos de Bangkok.

Con zonas que recuerdan a Lynch en su extrañeza y a Gaspar Noé en su fotografía, Only God Forgives presenta una impecable cinematografía; Probablemente sea lo único que te mantiene frente a la pantalla, ya que a pesar de su corta duración, el filme se vuelve interminable, especialmente con el abuso de la cámara lenta (tan propio de este siglo) que parece esconder el disimulado vacío del relato.

La venganza y la violencia son las temáticas fuerza que guían la narración, pero nacen del capricho oscuro de Billy, un personaje que a pesar de su efímera aparición, impulsa toda la acción del relato.

Desde ahí, el filme se interna en un juego donde la dominación materna se hace presente como una sombra que sugiere incesto, dependencia y poder. Mientras que la dominación masculina parece encontrar el goce en todas las mujeres que parecen maniquíes, listas para ser golpeadas, y que por su profunda estetización son reducidas a un mero decorado kitsh. La misoginia surtida del filme es de mal gusto y profundamente embellecida.

Tal vez la figura del reformador Chang llegue a ser lo más interesante de la película, en comparación con el anodino Julian; lo que en Drive era un Gosling silente y totalmente contenido, hoy parece tragarse sus palabras porque no tiene nada interesante que decir.

Finalmente, Only God Forgives es un trabajo con tintes de tragedia, forzado y superficial, un imperdonable dentro de la filmografía de Refn, que ni siquiera con unos caños (como he leído por ahí) se puede llegar a pasar.


FICHA TÉCNICA Título Only God Forgives Director Nicolas Winding Refn Año 2013 País Francia Reparto Ryan Gosling, Kristin Scott Thomas, Vithaya Pansringarm, Rhatha Phongam Productora Gaumont / Wild Bunch

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